En este artículo repasamos por qué proliferan los ácaros, cómo ventilar y controlar la humedad, cómo limpiar sin levantar polvo y qué cambios en dormitorio y textiles ayudan más.

Qué son los ácaros y dónde se acumulan

Los ácaros del polvo son insectos microscópicos que se alimentan de escamas de piel y proliferan en ambientes cálidos y húmedos. Viven sobre todo en colchones, almohadas, mantas, alfombras, cortinas y muebles tapizados, donde encuentran alimento y humedad. Las alergias suelen deberse a sus heces y restos que se mezclan con el polvo y se inhalan. Reducir humedad, ventilar y limpiar de forma que no se levante polvo son las claves para controlar su presencia.

Ventilación y humedad

Los ácaros proliferan cuando la humedad relativa es alta (por encima del 50–60 %). Ventilar a diario —especialmente dormitorios y salón— y, si hace falta, usar un deshumidificador en las habitaciones más húmedas ayuda a mantener la humedad por debajo del 50 % y dificulta que se multipliquen.

Lavar la ropa de cama (sábanas, fundas de almohada y edredón) con regularidad a 60 °C o más mata ácaros y elimina alérgenos. Ventilar el colchón y las almohadas dejando la cama descubierta un rato por la mañana también ayuda a que no retengan humedad. Evita tender la ropa dentro del dormitorio para no aumentar la humedad en esa estancia.

Limpieza sin levantar polvo

Pasar el aspirador con un filtro HEPA retiene mejor las partículas y los ácaros que un filtro normal; aspira colchón, almohadas (si lo permite el fabricante), suelo y muebles tapizados con regularidad. Después de aspirar, pasa un paño húmedo o una mopa húmeda por el suelo y las superficies para recoger el polvo restante sin levantarlo. Evita sacudir trapos o plumeros en seco en la habitación del alérgico porque el polvo queda en el aire.

Si alguien de la casa es alérgico, puede ser mejor que no sea esa persona quien haga la limpieza del dormitorio, o que use mascarilla mientras aspira y sacude la ropa de cama. Ventilar la habitación después de limpiar reduce la concentración de partículas en el aire.

Medida principalEfecto esperado
Humedad bajo 50 % (ventilar, deshumidificador)Menos proliferación de ácaros
Lavar ropa de cama a 60 °CElimina ácaros en sábanas y fundas
Fundas antiácaros colchón/almohadaBarrera física frente a ácaros
Aspiradora con HEPA, paño húmedoMenos polvo en suspensión

Textiles y dormitorio

En el dormitorio, las fundas antiácaros (totalmente cerradas) para colchón y almohadas crean una barrera entre la persona y los ácaros que viven dentro, y se lavan con menos frecuencia que el colchón. Son una de las medidas más efectivas para reducir la exposición durante el sueño.

Evita alfombras grandes y cortinas pesadas en la habitación del alérgico; el suelo liso y cortinas lavables o persianas son más fáciles de limpiar y acumulan menos polvo. Los peluches y cojines que no se lavan a alta temperatura pueden meterse en una bolsa en el congelador durante varias horas para matar ácaros, y luego lavarse en frío para eliminar restos.

Reduce el número de objetos que acumulan polvo en estanterías y mesillas: libros, figuritas, telas decorativas. Lo que se pueda guardar en cajones o detrás de puertas reduce superficies donde se deposita el polvo.

Temperatura y lavados

Los ácaros se desarrollan mejor entre 20 y 25 °C y con humedad alta. En invierno, no abuses de la calefacción y ventila bien; en verano, el aire acondicionado puede reducir la humedad. Lavar mantas, edredones y fundas nórdicas según las etiquetas (muchos admiten 60 °C) y ventilar armarios donde guardes ropa de cama reduce la carga de ácaros en el dormitorio.

Medidas más efectivas contra ácaros y polvo

  • Ventilación diaria y humedad bajo 50 %
  • Lavar ropa de cama a 60 °C
  • Fundas antiácaros en colchón y almohadas
  • Aspiradora con filtro HEPA y paño húmedo

Conclusión

No se puede eliminar por completo el polvo ni los ácaros, pero con ventilación diaria, humedad por debajo del 50 %, aspiradora con filtro HEPA, paño húmedo para no levantar polvo, fundas antiácaros en colchón y almohadas, y menos alfombras y objetos que acumulen polvo, los síntomas de la alergia pueden mejorar bastante. Lavar la ropa de cama a alta temperatura y ventilar el dormitorio son gestos que marcan la diferencia.