En este artículo repasamos qué hacer cuando un desagüe se atasca, qué métodos usar primero y cuáles dejar para el profesional, y cómo prevenir atascos con el uso diario.
Primeros pasos ante un atasco
Antes de usar productos químicos, prueba con un desatascador de goma (también llamado «ventosa»). Asegúrate de que la copa quede bien sellada sobre el desagüe y que haya suficiente agua en el fregadero o la bañera para cubrir la copa. Bombea con fuerza hacia abajo y hacia arriba varias veces; el movimiento de presión y succión suele desbloquear atascos leves de pelo, restos de jabón o grasa. Si hay un desagüe secundario (por ejemplo en el otro lado del fregadero doble), tápalo con un trapo o con la mano para que la presión no se pierda.
Si el desagüe tiene un sifón visible debajo del fregadero o del lavabo, puedes intentar desenroscarlo (coloca un cubo debajo porque saldrá agua sucia). Una vez quitado, limpia el interior del sifón con la mano o con un cepillo y retira pelos, restos de jabón y suciedad. Vuelve a enroscar bien y comprueba que no gotee.
Otra opción es usar una cinta o varilla desatascadora que se introduce por el desagüe y se hace girar para enganchar o romper el tapón. Sigue las instrucciones del producto y ten cuidado de no rayar las tuberías. Si el atasco está más abajo en la instalación, puede que la cinta no llegue y haya que recurrir a un profesional con máquina de desatascar.
Productos químicos: cuándo y cómo
Los productos de desatascar que venden en supermercados suelen ser muy cáusticos (sosa cáustica o similares). Desatascan en algunos casos pero pueden dañar tuberías viejas, juntas y el medio ambiente, y son peligrosos si salpican. Úsalos solo si el desatascador y la limpieza del sifón no han funcionado, y siempre con guantes y ventilación; nunca mezcles con otros productos. Si el atasco persiste después de usarlos, un fontanero tendrá que trabajar con tuberías que pueden contener restos del producto, así que conviene avisar.
Alternativas más suaves son verter agua muy caliente (no hirviendo si las tuberías son de plástico) o una mezcla de bicarbonato y vinagre: echa primero bicarbonato en el desagüe, luego vinagre, deja actuar unos minutos y aclara con agua caliente. Puede ayudar en atascos muy leves de grasa y jabón.
Mantenimiento preventivo
No viertas aceite de cocina por el fregadero: al enfriarse se solidifica y se pega a las tuberías. Retira los restos de comida del plato antes de enjuagar y usa una rejilla en el desagüe para retener partículas. En la ducha y el lavabo, una rejilla fina retiene pelo y reduce atascos; límpiala con frecuencia.
De vez en cuando (por ejemplo una vez al mes) puedes echar agua caliente por el desagüe del fregadero de la cocina para arrastrar restos de grasa, o usar la mezcla de bicarbonato y vinagre. No hace falta abusar de productos fuertes si no hay atasco.
Si un desagüe empieza a ir lento, actúa pronto: un desatascador o una limpieza del sifón suelen ser suficientes cuando el tapón aún no es muy grande.
| Método | Cuándo usarlo |
|---|---|
| Agua caliente + bicarbonato + vinagre | Mantenimiento mensual, olores leves |
| Desatascador de goma | Atasco leve, primer intento |
| Serpiente manual (cable) | Si la ventosa no basta |
| Fontanero | Atasco persistente o recurrente |
Cuándo llamar a un profesional
Si después de probar el desatascador, limpiar el sifón y, si acaso, un producto suave el desagüe sigue atascado o el agua sube por otro desagüe (por ejemplo del baño cuando tiras de la cadena), el atasco puede estar más abajo en la instalación. En ese caso conviene llamar a un fontanero o a una empresa de desatascos. También si hay mal olor persistente que no se va con limpieza y ventilación, o si sospechas de una rotura o obstrucción en la bajante o en la arqueta.
Conclusión
La mayoría de atascos leves se resuelven con un desatascador de goma y, si hace falta, limpiando el sifón. Evitar verter aceite y restos gruesos, usar rejillas y hacer un mantenimiento ligero (agua caliente o bicarbonato y vinagre de vez en cuando) ayuda a mantener los desagües limpios. Si el problema continúa o se repite, un profesional puede localizar y solucionar la causa en la instalación.